El sistema de plugs
Cómo organizamos el trabajo con agentes de IA en AIMA: cuatro tamaños, uno dentro de otro, y una palabra que tuvimos que inventarnos porque no existía.
Cuatro tamaños, uno dentro de otro
No son cuatro categorías en fila: cada una está hecha de varias de la anterior. Es lo único que hay que entender de esta página.
- SkillUna capacidad suelta. La unidad más pequeña.
- PlugVarias skills, agentes y herramientas, más un proceso propio, cerrados alrededor de un solo objetivo.
- PluginVarios plugs agrupados bajo un mismo departamento.
- SuperpluginAIMA entera, funcionando como un solo sistema.
Por qué hizo falta una palabra
De esos cuatro, el único que no se podía nombrar con algo que ya existiera es el segundo. "Skill" ya existe: es una capacidad suelta — una búsqueda, una lectura, una sola acción que un agente sabe hacer. "Plugin" también existe, y normalmente nombra un añadido que se instala encima de algo ya construido.
Ninguna de las dos nombraba lo del medio: una unidad cerrada que junta varias skills, agentes, herramientas y un proceso propio, apuntando a un solo objetivo — que se puede arrancar, correr entero y dar por cerrada como un trabajo terminado, no como una tarea suelta. A eso lo llamamos un plug. Es nuestro, y lo contamos por delante: es de las cosas que tarde o temprano se saben igual.
Qué lleva un plug dentro
Tres ingredientes, no dos. El tercero es el que casi siempre se olvida — y es el que hace que un plug mejore en vez de repetirse.
Lo que el agente puede usar de verdad — buscar, leer, escribir, conectarse a lo que haga falta — no solo lo que sabe decir.
Un camino fijo de principio a fin. No se improvisa distinto cada vez que se arranca un plug igual.
Qué pasa cuando algo falla dos veces: no se resuelve otra vez desde cero — se registra y sube de nivel. Un plug no se da por terminado sin haber pasado por esto al menos una vez.